Castillo de Alconchel
Castillo en lo alto del cerro de Miraflores, reconstruido en el siglo XII por el rey portugués Alfonso Enríquez, que pasó después al Temple y a la Orden de Alcántara.

Qué es
El Castillo de Alconchel, también llamado de Miraflores, corona el cerro de ese nombre, al norte del pueblo de Alconchel, en la comarca de Olivenza. Su posición le daba un dominio visual enorme sobre la frontera con Portugal y la cuenca del Guadiana. Es Bien de Interés Cultural.
Historia
En el cerro hay indicios de poblamiento antiguo, y el topónimo apunta a una fortaleza islámica anterior. La fortificación cristiana data de mediados del siglo XII: la zona estaba en manos portuguesas en 1145 y fue reconquistada en 1166 por Alfonso I de Portugal (Afonso Henriques). Entre 1264 y 1312, año de la disolución de la orden, perteneció a los templarios, que lo convirtieron en uno de sus bastiones en la zona; después pasó a la Orden de Alcántara. Fue reformado en la Baja Edad Media y reforzado para el uso de artillería, y desde 1690 perteneció al marquesado de San Juan de Piedras Albas.
Arquitectura
Sigue un trazado concéntrico adaptado a las curvas de nivel del cerro. La muralla principal, almenada y con saeteras, se refuerza con cubos cilíndricos, y el acceso se abre en una puerta de tipo gótico. En el centro se alza la torre del homenaje, de planta cuadrada y tres pisos, con saeteras y puerta de arco apuntado. Del interior se conservan restos del patio de armas, aljibes y otras dependencias.
Cómo visitarlo
El castillo es de propiedad municipal y, según el Ayuntamiento, alberga en su interior el Centro de Interpretación de las Fortificaciones del Gran Lago de Alqueva, dedicado a los castillos de la frontera hispano-portuguesa. Para horarios y visitas, conviene consultar con el Ayuntamiento de Alconchel. En el pueblo se celebra una de las Semanas Santas más conocidas de la comarca: ver Semana Santa de Alconchel.