Logrosán
Municipio de la comarca de Villuercas-Ibores-Jara, en el sureste de la provincia de Cáceres, cabeza de su propio partido judicial, con la iglesia gótica de San Mateo y un pasado minero de fosforita y casiterita en el Cerro de San Cristóbal.

Historia
El Cerro de San Cristóbal, el batolito granítico sobre el que se asienta parte del casco urbano, alberga los vestigios del primer poblamiento conocido del término: según el estudio de 1977 del geólogo Vicente Sos Baynat, en esa sierra existió ya en el Eneolítico y la Edad del Bronce, con explotación del estaño desde antes del año 2000 a.C., «un pueblo minero del estaño, de relativa densidad de población, industrial, rico y pacífico». Sobre ese mismo cerro se han documentado también restos de una fortificación de época árabe, junto a un asentamiento musulmán en la llanura, herencia que la tradición local vincula al origen del topónimo. Tras la conquista cristiana de la comarca en el siglo XIII, Logrosán quedó incorporado a la jurisdicción de Trujillo, de la que siguió dependiendo durante toda la Edad Media y buena parte de la Edad Moderna -todavía en 1594 figuraba bajo su jurisdicción-. El municipio obtuvo el título de villa en 1792, y en 1834, ya como ayuntamiento constitucional tras la caída del Antiguo Régimen, se convirtió en cabeza de su propio partido judicial, condición que conserva desde entonces. Los siglos XIX y XX trajeron un nuevo auge minero: los yacimientos de fosforita y casiterita del término, entre ellos los de la mina Costanaza, fueron explotados intensivamente por compañías inglesas, llegando a figurar entre los depósitos de fosfato más importantes de Europa en su momento; el casco urbano conserva todavía bocaminas y edificaciones de aquella actividad. La población llegó a su máximo histórico en 1960, con 6.595 habitantes, antes de que el declive de la minería y la emigración redujeran el municipio a su tamaño actual.
Dónde está
Logrosán se sitúa en el sureste de la provincia de Cáceres, en la comarca de Villuercas-Ibores-Jara -conocida también como Las Villuercas-, integrado en la Mancomunidad Integral homónima y cabeza de su propio partido judicial desde 1834. Su término municipal, de 365,3 km², se extiende a 477 m de altitud, en torno al batolito granítico del Cerro de San Cristóbal. Limita con Zorita al noroeste y oeste, con Garciaz al noroeste, con Berzocana al norte y noreste, con Cañamero al noreste y este, con Casas de Don Pedro al este -ya en la provincia de Badajoz-, con Puebla de Alcocer al sureste -también en Badajoz-, con Navalvillar de Pela al sur y suroeste -igualmente en Badajoz- y con Madrigalejo al suroeste. Los ocho, Zorita, Garciaz, Berzocana, Cañamero, Casas de Don Pedro, Puebla de Alcocer, Navalvillar de Pela y Madrigalejo, tienen ficha propia en esta guía.
Qué ver
El principal monumento de Logrosán es la iglesia parroquial de San Mateo, de estilo gótico levantado a finales del siglo XV e inicios del XVI, con tres naves separadas por pilares cruciformes y una torre campanario de aspecto casi defensivo, a modo de fortín. Entre 1563 y 1604 los maestros Pedro de Cámara y Francisco Hernández ampliaron el templo con la capilla mayor y elementos renacentistas, bajo el patrocinio del obispado de Plasencia; en su interior se conserva un magnífico púlpito gótico y una talla en madera del siglo XIII de la Virgen de El Carrascal. La ermita del Consuelo, del siglo XV, posiblemente levantada sobre una construcción anterior, presenta tres naves con bóvedas de lunetos y dos portadas de estilo gótico isabelino; alberga la imagen de la patrona del municipio. El Cerro de San Cristóbal reúne en un mismo espacio los vestigios del poblado minero prehistórico del estaño, los restos de la fortificación árabe y la propia ermita de San Cristóbal, sucesivas capas de ocupación del mismo emplazamiento (ver Historia). Del pasado minero más reciente destaca la mina Costanaza, antigua explotación de fosforita hoy acondicionada para la visita, junto con las bocaminas y edificios mineros que todavía se conservan integrados en el propio casco urbano.
Fiestas
Las fiestas patronales de Logrosán se celebran en honor a la Virgen del Consuelo en torno al segundo domingo de agosto: tras una novena de nueve días, la imagen regresa procesionalmente a su ermita acompañada de banda de música, en una semana que combina actos religiosos con un programa cultural y deportivo -exposiciones, concursos, teatro, folclore, festejos taurinos, conciertos y fuegos artificiales- que triplica la población del pueblo con los vecinos que residen fuera. El Carnaval incluye desfiles y concurso de carrozas, con el tradicional Entierro de la Sardina el Miércoles de Ceniza. El Lunes de Pascua se celebra la romería de La Jira, y el 1 de mayo otra romería campestre en la Dehesa Boyal, con juegos, concursos y convivencia popular. El calendario se completa con las Luminarias del 12 de diciembre, cuando varias calles del pueblo se iluminan con hogueras.