Castillo y murallas de Alcántara
Restos del recinto amurallado de origen musulmán y del castillo medieval de la villa, con el Arco de la Concepción como puerta mejor conservada del segundo recinto.

Qué es
El primer recinto amurallado de Alcántara es de origen musulmán: la localidad, entonces conocida como Qantarat as-Sayf («puente de la espada»), conservaba ya una alcazaba y una cerca defensiva en el siglo X, cuando el geógrafo Ibn Hawqal la describió bajo el califato de Abderramán III —algunas fuentes remontan sus primeras defensas hasta el siglo VIII, en tiempos de Abderramán I—. Tras la conquista cristiana de 1213 por Alfonso IX de León y la llegada de la Orden de Alcántara en 1218, la antigua fortaleza musulmana del Cerro de las Monjas, junto al puente romano, fue sustituida de forma progresiva por construcciones de la propia Orden a lo largo de los siglos XV y XVI, que acometió el primer gran refuerzo de la muralla. En el siglo XVII, coincidiendo con las guerras con Portugal, la villa amplió sus defensas con un nuevo recinto abaluartado —once baluartes, cuatro puertas, fuertes y revellines de perfil abocinado, ya propios de la artillería moderna— que protegía el caserío además del núcleo original.
Cómo visitarlo
De aquel conjunto defensivo se conservan hoy tramos de muralla y varios de sus baluartes (San Juan, Clérigos, Paniagua, Cruz, San Felipe y Magdalena), la Torre de Oro y dos de sus puertas históricas, el Arco de las Monjas y el Arco de la Concepción —el mejor conservado y único acceso que se mantiene en pie del segundo recinto amurallado—, hoy paso obligado hacia el casco histórico. Debe su nombre a la ermita dedicada a la Virgen de la Concepción que coronaba antiguamente el arco, y su aspecto actual corresponde a la última remodelación, de 1611, encargada bajo el reinado de Felipe III por el gobernador de la Orden Antonio de Robles y Guzmán, cuyo escudo luce todavía sobre el vano. El conjunto —castillo, murallas y el resto del casco histórico de Alcántara— forma parte del Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Histórico declarado por el Decreto 147/2022 de la Junta de Extremadura. De titularidad municipal y acceso libre y gratuito, sus restos se recorren a pie por las calles del propio pueblo, muy cerca del Puente Romano y del Conventual de San Benito.