Almendral
Municipio de los Llanos de Olivenza, en el límite oriental de la comarca, con el Castillo de los Arcos y la ermita mudéjar de Finibus Terrae.

Dónde está
Almendral se sitúa en el límite oriental de la comarca de los Llanos de Olivenza, dentro del partido judicial de Olivenza, a unos 36-37 km de la capital pacense. Su término, de 67,5 km², es en general llano salvo por el cerro del Hacho en su extremo sureste, donde la altitud supera los 650 m, mientras que el núcleo urbano se asienta a 324 m. Limita con Badajoz al norte, noroeste y oeste, con Torre de Miguel Sesmero y Nogales al noreste y este, con Barcarrota al sur y con Salvaleón al sureste.
Historia
El asentamiento original de Almendral no ocupaba el emplazamiento actual, sino el paraje de San Matías, unos 2 km al norte, donde se han hallado restos de época visigoda junto a una ermita hoy desaparecida. La población se trasladó a su ubicación presente en 1388, posiblemente a raíz de la destrucción del núcleo original por tropas portuguesas tras la batalla de Aljubarrota. Administrativamente dependió de Badajoz hasta 1664, año en que pasó a formar parte del señorío/ducado de Feria, bajo cuya jurisdicción permaneció hasta la abolición de los señoríos en 1811.
El pueblo sufrió un saqueo e incendio a manos de tropas portuguesas el 27 de septiembre de 1643, en el contexto de la Guerra de Restauración portuguesa. Su término fue además escenario cercano de la batalla de La Albuera (16 de mayo de 1811), uno de los enfrentamientos más sangrientos de la Guerra de la Independencia en la zona.
Qué ver
El Castillo de los Arcos, construido en 1474 por Lorenzo Suárez de Figueroa y Sotomayor, es la fortificación que da nombre a uno de los parajes del municipio; hoy es de propiedad privada y conserva uso residencial. En el casco urbano destacan la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol y la iglesia de Santa María Magdalena, ambas de los siglos XV-XVI y estilo gótico. La ermita de Nuestra Señora de Finibus Terrae, de origen mudéjar del siglo XIII con elementos visigodos reaprovechados, alberga una talla de virgen negra y perteneció a la orden agustina de Finibusterre hasta 1779; la ermita del Cristo de la Misericordia (1570) conserva un retablo atribuido a Blas de Escobar. A pocos kilómetros del pueblo, camino de Barcarrota, se encuentra el antiguo convento franciscano de Rocamador, del siglo XVI, que fue residencia de San Pedro de Alcántara y hoy funciona como alojamiento hotelero.
Fiestas
Las fiestas patronales se celebran en honor a San Mauro Abad el 15 de enero, con matanza tradicional abierta al vecindario, misa y verbena; es la celebración que más gente reúne en el pueblo. La patrona, la Virgen de Finibus Terrae, se festeja entre el 23 de agosto, cuando la imagen sale en procesión desde su ermita hasta la iglesia de Santa María Magdalena, y el 8 de septiembre, fecha de la procesión de regreso a la ermita.