Montánchez
Municipio que da nombre a la comarca de la Sierra de Montánchez y Tamuja, en el centro de la provincia de Cáceres, con un castillo de origen almohade que fue cabeza de la histórica Encomienda de Montánchez y una sierra célebre en toda Extremadura por su jamón ibérico.

Historia
Montánchez toma su nombre del antiguo castillo levantado sobre un cerro estratégico, en el centro del cuadrilátero que forman las ciudades de Cáceres, Trujillo, Mérida y Don Benito; las primeras referencias históricas de la fortaleza datan de 1095, durante la dominación almorávide. La plaza cambió de manos varias veces en el siglo XII: el caballero portugués Gerardo Sempavor la ocupó hacia 1166 antes de entregarla al rey leonés Fernando II en 1167, y los almohades la recuperaron hacia 1196. La conquista cristiana definitiva llegó en 1230, cuando Alfonso IX de León venció a las tropas de Aben Hud y entregó Montánchez a la Orden de Santiago, donación que confirmó Fernando III en 1234. Bajo la Orden, el castillo se convirtió en cabeza de la Encomienda de Montánchez, que agrupaba catorce aldeas —entre ellas Albalá, Alcuéscar, Torremocha, Botija, Casas de Don Antonio y Torre de Santa María— regidas por un fuero común, germen de la llamada Tierra de Montánchez. La fortaleza vivió episodios turbulentos: en 1429 sirvió de refugio a los infantes de Aragón sublevados contra Juan II de Castilla, y en 1619 llegó a alojar como prisionero al valido Rodrigo Calderón, camino de su ejecución en Madrid. Perdió su función militar tras sufrir graves daños durante la guerra de Restauración portuguesa (1653) y quedó desde entonces en ruinas. Desde 1834 Montánchez fue además cabeza de su propio partido judicial, absorbido por el de Cáceres en la reforma de los años ochenta.
Dónde está
Montánchez es un municipio de la comarca de la Sierra de Montánchez y Tamuja, en el centro-sur de la provincia de Cáceres, dentro del partido judicial de Cáceres, aproximadamente en el centro del cuadrilátero que forman las ciudades de Cáceres, Trujillo, Mérida y Don Benito. Da nombre tanto a la sierra como a la comarca y mancomunidad que lo rodean, y fue históricamente cabeza de la Tierra de Montánchez, aunque hoy buena parte del papel de referencia comarcal recae de facto en la propia capital, Cáceres, de la que dista unos 40 km. Su término municipal, de 112,66 km², se sitúa justo en la divisoria de aguas entre las cuencas del Tajo y el Guadiana: en él nacen el río Salor, que vierte sus aguas al Tajo, y el río Aljucén, tributario del Guadiana. El relieve es muy accidentado, con el Pico de Montánchez —donde se asienta el castillo— por encima de los 990 m, mientras el extremo noroeste del término baja hasta los 450 m; el propio casco urbano se asienta a 705 m de altitud. Limita con Albalá al norte y noroeste, Alcuéscar al oeste y suroeste, Valdefuentes y Torre de Santa María al noreste, Valdemorales al este, y Arroyomolinos al sur y sureste; de estos vecinos, todos menos Alcuéscar tienen ya ficha propia en esta guía.
Qué ver
El monumento principal es el Castillo de Montánchez, de origen incierto —algún autor apunta a una base romana— pero reconstruido y ampliado por los almohades en el siglo XII y de nuevo tras la conquista cristiana bajo la Orden de Santiago; declarado Bien de Interés Cultural, conserva su recinto amurallado, la Torre del Homenaje con varias cámaras interiores y antiguos silos de grano, y tres aljibes de origen musulmán que abastecían la fortaleza en caso de asedio. Desde su explanada, uno de los miradores más altos de la comarca, se domina buena parte de las provincias de Cáceres y Badajoz. En el casco urbano destaca la iglesia parroquial de San Mateo, y el municipio conserva además varias ermitas —de la Consolación, del Pilar, de los Remedios, de San Antonio, de San Blas, de Santo Domingo y de la Virgen de Fátima—, entre ellas la ermita de Nuestra Señora de la Consolación del Castillo, que da nombre a la patrona local. Montánchez es también, sobre todo, sinónimo de jamón: la sierra que lleva su nombre es una de las zonas de mayor tradición en la cría de cerdo ibérico en montanera y en el curado artesanal de jamones de toda Extremadura, con reconocimiento dentro de la Denominación de Origen Protegida «Dehesa de Extremadura».
Fiestas
Las fiestas patronales, en honor a la Virgen de la Consolación del Castillo, se celebran a finales de agosto o primeros de septiembre. El calendario festivo se abre en febrero con Las Candelas y San Blas, seguidas de los Carnavales, con la tradicional figura del Jurramacho. El 3 de mayo se celebra la Cruz de Mayo, y el segundo domingo del mes, la Romería del Salor. En verano tienen lugar los festejos de San Cristóbal y las fiestas de la Virgen de Agosto. En el puente de la Constitución, en torno al 6 de diciembre, se celebran las Jornadas Gastronómicas del Cerdo Ibérico, dedicadas al producto más característico de la localidad, el jamón de Montánchez.