Guijo de Galisteo
Municipio del Valle del Alagón, en el norte de la provincia de Cáceres, con la romería de Nuestra Señora de los Antolines y los poblados de colonización de El Batán y Valrío.

Historia
Guijo de Galisteo nace en el siglo XIII como una pequeña aldea del Señorío de Galisteo, bajo el nombre original de Villa Silicosa, del que tomó después su denominación actual al quedar bajo la dependencia administrativa de la villa de Galisteo. La ocupación del término es sin embargo mucho más antigua: en la dehesa del municipio se conserva la llamada Piedra Escrita, un bloque con símbolos geométricos similares a los de las estelas funerarias de la Edad del Bronce. El primer registro escrito de la aldea data del censo de 1531-1532, que le atribuía 112 habitantes; los libros parroquiales recogen el primer bautismo documentado en 1539 (Juan Salado) y el primer matrimonio en 1560 (Antonio de Alba y Ana). Guijo de Galisteo permaneció ligado al Señorío de Galisteo hasta su disolución en 1837, momento en el que se constituyó en municipio constitucional independiente; el censo de 1842 recogía ya 260 hogares en la localidad. En la década de 1950, el Instituto Nacional de Colonización levantó dentro del término municipal los poblados de El Batán y Valrío, ligados al regadío del Canal del Alagón como otros núcleos de colonización de la comarca; el primero es hoy el núcleo más poblado del municipio. En 1975 Guijo de Galisteo fue uno de los cuatro municipios fundadores de la Mancomunidad de San Marcos, integrada en 2006 en la actual Mancomunidad Integral Valle del Alagón.
Dónde está
Guijo de Galisteo se sitúa en el norte de la provincia de Cáceres, en la comarca y mancomunidad del Valle del Alagón, dentro del partido judicial de Coria, a medio camino entre esta ciudad y Plasencia. Limita con Pozuelo de Zarzón al norte, con Guijo de Coria y Morcillo al oeste —con un breve tramo compartido también con Torrejoncillo, al suroeste—, con Montehermoso al este y con Riolobos al sur. Su término municipal, de 62,28 km², se asienta a 427 m de altitud, regado por el río Alagón y el arroyo Grande. Además del núcleo principal, el municipio incluye otros dos poblados de colonización levantados en los años 1950 por el Instituto Nacional de Colonización: El Batán, hoy el núcleo más poblado del municipio, y Valrío.
Qué ver
El principal edificio religioso es la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. Se conserva además la ermita del Cristo de las Batallas, en el propio casco urbano, y, a unos 6 km del pueblo, la ermita de Nuestra Señora de los Antolines, que alberga la talla policromada de la patrona y es destino de la romería más popular del calendario local. En el término, de tierras pardas meridionales donde abunda la pizarra, destaca también la Quesera del Moro, una roca de pizarra tallada al suroeste del municipio, y la dehesa boyal, de 619 hectáreas partidas por la carretera.
Fiestas
La fiesta patronal más importante es la romería de Nuestra Señora de los Antolines, patrona del municipio, que se celebra el segundo domingo después de Pascua con procesión hasta su ermita. El calendario festivo se abre en febrero con Las Candelas y continúa en junio con San Antonio (13 de junio). En septiembre se celebran Los Cristos (14 de septiembre), hoy la fiesta más multitudinaria del pueblo y la que reúne a más emigrantes, y el calendario se cierra el primer domingo de octubre con El Tirurí, una tradición exclusiva de Guijo de Galisteo.