Morcillo
Pequeño municipio agrícola del Valle del Alagón, en la provincia de Cáceres, junto a la depresión del río Alagón.

Dónde está
Morcillo es un municipio de la comarca del Valle del Alagón, en la provincia de Cáceres, integrado en la Mancomunidad Integral Valle del Alagón y en el partido judicial de Coria. Limita con Guijo de Coria al norte, Guijo de Galisteo al este, Torrejoncillo al sur y Coria al oeste. Su término municipal, de 16,23 km², es prácticamente llano, situado en la depresión del río Alagón que lo delimita por el suroeste y atravesado de norte a sur por el Arroyo Grande. Según el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura de 1791, era entonces una pequeña aldea de 40 vecinos bajo jurisdicción del Duque de Alba y perteneciente a la diócesis de Coria. La localidad más grande cubierta en esta guía más próxima es la propia Coria, cabeza de comarca y del partido judicial, a unos 13 km.
Qué ver
El pueblo conserva dos edificios religiosos dedicados a su patrón: la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, en el centro del casco urbano, y la iglesia vieja, de 1798, con una espadaña de tres campanas de líneas barrocas que recuerda, salvando las distancias, a la fachada renacentista de Santa Maria Novella de Florencia. El municipio conserva además dos ermitas dedicadas a San Antonio: la vieja, en el propio casco urbano, y la nueva, en el camino hacia Coria. El resto del atractivo de Morcillo está en su entorno de vegas de regadío del Canal del Alagón, con encinares y jarales típicos del Valle del Alagón.
Fiestas
El patrón de Morcillo es San Andrés, cuya festividad se celebra el 30 de noviembre: la imagen del santo se traslada en procesión desde la iglesia parroquial hasta la iglesia vieja, donde se oficia la misa, antes de devolverla a la parroquia para el resto del año. El calendario festivo local incluye además San Antonio (13 de junio), con misa y cantos tradicionales, y la Semana Cultural, en la primera semana de agosto, que reúne las fiestas de verano del pueblo. También se celebra una peculiar romería el domingo siguiente al de Resurrección, atípica por desarrollarse dentro del propio casco urbano en vez de en el campo.