Albalá
Municipio de la comarca de Sierra de Montánchez y Tamuja, en el centro de la provincia de Cáceres, con la iglesia de la Magdalena, el rollo de piedra y varias antiguas minas de uranio de mediados del siglo XX.

Historia
El origen de Albalá se remonta a la época romana: la localidad se sitúa junto al trazado de la vía que unía Emerita Augusta (Mérida) con Toletum (Toledo), de la que se conservan restos arqueológicos dispersos por el término. Su nombre actual procede del árabe Al-Balat, que puede traducirse como «calzada» o «camino pavimentado», herencia de la etapa de dominio musulmán de la comarca. Tras la conquista cristiana del castillo de Montánchez por Alfonso IX en 1229, el rey cedió el territorio a la Orden de Santiago, que organizó la zona en la Encomienda de Montánchez, formada por catorce aldeas dependientes del castillo —entre ellas Albalá, Alcuéscar, Torremocha, Botija, Casas de Don Antonio y Torre de Santa María— regidas por un fuero común. Durante la Guerra de la Independencia, la localidad sufrió la ocupación de las tropas napoleónicas entre mayo de 1809 y julio de 1812, hasta ser liberada por fuerzas aliadas hispano-anglo-portuguesas. Ya en el siglo XX, entre las décadas de 1960 y 1970 la Junta de Energía Nuclear explotó en el término varios yacimientos de uranio —Los Ratones, La Carretona, El Gallo y Pozo Norte, entre otros—, dentro del programa español de prospección de minerales radiactivos; la mina de Los Ratones llegó a alcanzar los 185 metros de profundidad. Durante el franquismo el municipio pasó a llamarse oficialmente Albalá del Caudillo, denominación que mantuvo desde 1960 hasta que recuperó su nombre histórico en 2001, por Decreto 183/2001 de la Junta de Extremadura.
Dónde está
Albalá es un municipio de la comarca de Sierra de Montánchez y Tamuja, en el centro de la provincia de Cáceres, integrado en el partido judicial de Cáceres y en la Mancomunidad Integral Sierra de Montánchez. Limita con Torremocha al norte, Montánchez al este y sureste, Alcuéscar al sur y Casas de Don Antonio al oeste; de estos cuatro vecinos, solo Casas de Don Antonio tiene ficha propia en esta guía. Su término, de 38,49 km², se asienta a 502 m de altitud; el río Salor marca el límite oriental del municipio, y en su término nace el Ayuela, uno de sus afluentes. Casas de Don Antonio, la localidad más próxima cubierta en esta guía, linda directamente con Albalá por el oeste; la capital, Cáceres, queda a unos 36 km.
Qué ver
El principal monumento de Albalá es la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, levantada en el tercer cuarto del siglo XVI: de nave única cubierta con bóvedas de crucería sobre arcos de medio punto, conserva en su interior una imagen de la Inmaculada del siglo XVII. A las afueras del pueblo se encuentra la ermita de San Joaquín y Santa Ana, de construcción moderna, junto al camino de la Carretona, unos 3 km al norte del casco urbano. En el centro del pueblo se conserva el rollo o picota, una columna de piedra con capitel rematado en una cruz labrada, símbolo de la jurisdicción que tuvo la villa, y un calvario con las tres cruces características de la comarca. El caserío conserva además varios escudos y blasones heráldicos repartidos por sus fachadas, y el término guarda restos de yacimientos romanos y de las minas de uranio explotadas hasta los años setenta del siglo pasado.
Fiestas
El calendario festivo de Albalá se abre con los Carnavales, cuyo acto más destacado son las tradicionales carreras de gallos. En Semana Santa se celebra La Jira, el Domingo de Resurrección. La fiesta patronal es en honor a San Joaquín, el domingo siguiente al 15 de agosto, con romería hasta la ermita del mismo nombre. El primer domingo de mayo tiene lugar la Romería de la Virgen del Salor. Y en Navidad se mantienen dos tradiciones propias: Las Tablas, tableros engalanados con pañuelos como ofrenda al Niño Jesús, y La Hoguera, la noche del 24 de diciembre.