Belvís de Monroy
Municipio de la comarca de Campo Arañuelo, en el sur de la provincia de Cáceres, junto al embalse de Valdecañas, con su castillo en ruinas, la iglesia gótico-mudéjar de Santiago y el convento de San Francisco del Berrocal.

Historia
El origen de Belvís de Monroy se remonta a 1290, cuando Sancho IV de Castilla concedió el territorio a Hernán Pérez de Plasencia, apodado del Bote, con privilegio para poblarlo con treinta vasallos; en 1323 Alfonso XI le otorgó el título de villa. Tras la muerte sin descendencia legítima de su nieto, la villa pasó en 1394 por testamento al señor de Almaraz y Deleitosa, Diego Gómez de Almaraz. Para zanjar los conflictos entre las familias placentinas más influyentes de la época —los del Bote, los Almaraz y los Monroy— se concertó en el siglo XV el matrimonio entre Isabel de Almaraz y Hernán de Monroy y Rodríguez de las Varillas, unión que dio origen al mayorazgo de Belvís y al topónimo compuesto que conserva hoy el municipio. En 1509 Francisco de Monroy fundó en la villa el convento de San Francisco del Berrocal, del que partieron en 1523 los llamados «doce apóstoles de México», la primera expedición evangelizadora franciscana del virreinato de Nueva España. En 1535 la heredera del señorío, Beatriz de Monroy, casó con Fernando Álvarez de Toledo y Figueroa, de la Casa de Oropesa, con lo que Belvís pasó a gobernarse desde Oropesa; en 1768 el señorío recayó en el ducado de Alba. Las tropas napoleónicas arrasaron la villa en 1809 y, tras la pérdida de derechos señoriales de Diego Fernández de Velasco por su adhesión al bando afrancesado, su hijo Bernardino Fernández de Velasco fue el último señor jurisdiccional de Belvís hasta 1837, cuando el municipio quedó constituido en ayuntamiento constitucional.
Dónde está
Belvís de Monroy es un municipio de la comarca de Campo Arañuelo, en el sur de la provincia de Cáceres, perteneciente al partido judicial de Navalmoral de la Mata. Su término, de unos 45 km², limita con Saucedilla al norte y noroeste, Millanes al nordeste, Valdehúncar al este, Mesas de Ibor al sureste, Valdecañas de Tajo al sur y Almaraz al suroeste y oeste; de estos seis vecinos, Millanes, Valdehúncar, Mesas de Ibor y Valdecañas de Tajo ya tienen ficha propia en esta guía, y solo Saucedilla y Almaraz quedan pendientes. El núcleo urbano se asienta a 382 m de altitud sobre una loma, con la sierra de Almaraz elevándose hasta los 560 m al oeste; el término se extiende hacia el sur hasta el embalse de Valdecañas, sobre el río Tajo. Además del casco de Belvís, el municipio incluye la pedanía de Casas de Belvís, a poca distancia al norte, que llegó a ser ayuntamiento independiente entre 1932 y 1937 con el nombre de Las Casas de San Bernardo. La localidad más grande cubierta en esta guía más próxima es Navalmoral de la Mata, cabecera de la comarca, a unos 16 km.
Qué ver
El monumento más destacado es el castillo de Belvís de Monroy, construido a partir de una casa fuerte de mediados del siglo XIV sobre la que los sucesivos señores levantaron una fortaleza que llegó a albergar un palacio renacentista; hoy se conserva en estado de ruina, tras los daños sufridos durante la guerra de Sucesión y la de la Independencia. En el casco urbano se levanta la iglesia parroquial de Santiago, de los siglos XIV-XV, de estilo gótico-mudéjar, con portada de arco de medio punto sobre columnas toscanas y cabecera poligonal reforzada con contrafuertes; declarada Bien de Interés Cultural en 1976. A las afueras de la villa se encuentra el convento de San Francisco del Berrocal, fundado en 1509 y punto de partida en 1523 de los «doce apóstoles de México», junto al que se levanta la ermita de Nuestra Señora del Berrocal. En la plaza del pueblo se conserva además el rollo jurisdiccional, símbolo de la jurisdicción propia que tuvo la villa.
Fiestas
La fiesta patronal es en honor a Nuestra Señora del Berrocal, en junio. El primer fin de semana de agosto se celebra la fiesta de la Virgen del Rosario. En la pedanía de Casas de Belvís se festeja a San Bernardo, patrón del núcleo, el 20 de agosto. Y en Semana Santa, el Viernes Santo, tiene lugar una representación popular de la Pasión.