Villanueva de la Vera
Municipio de la comarca de La Vera, en el norte de la provincia de Cáceres, célebre por la fiesta del Peropalo durante el Carnaval y por su arquitectura serrana.

Historia
El origen de Villanueva de la Vera se sitúa en la repoblación tardía de la comarca, entre los siglos XII y XIII, a partir de la unión de cuatro pequeñas aldeas —Mesa, Curuela, Salobral y San Antón—, cuyo recuerdo pervive hoy en el nombre de la ermita de San Antón. Durante siglos, el lugar quedó integrado en el señorío de Valverde, bajo el dominio de los condes de Nieva. En 1643 Villanueva de la Vera compró su independencia jurisdiccional a dicho señorío, pagando al conde de Nieva 3.600 ducados, y se constituyó desde entonces en villa con jurisdicción propia. El conjunto de su casco histórico, que conserva buena parte de la arquitectura tradicional serrana de la comarca, fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. En su término se localizó además el llamado tesoro áureo de la Cañada de Pajares, un depósito de piezas de orfebrería de la Edad del Bronce que constituye uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de la comarca.
Dónde está
Villanueva de la Vera se sitúa en la comarca de La Vera, en el norte de la provincia de Cáceres, dentro del partido judicial de Navalmoral de la Mata. Su término municipal, de 132 km², es uno de los más extensos de la comarca y va desde la vega del Tiétar hasta las estribaciones de la Sierra de Gredos, con altitudes que oscilan entre los 260 y los 2.266 m; el casco urbano se asienta a 498 m. Limita al norte con Navalonguilla y Bohoyo, ya en la provincia de Ávila; al este con Madrigal de la Vera; al sureste con Oropesa, en la provincia de Toledo; al sur, marcado por el curso del río Tiétar, con Pueblonuevo de Miramontes y con el término de Talayuela (a través de las pedanías de La Barquilla y Barquilla de Pinares); y al oeste con Valverde de la Vera. El municipio está regado además por gargantas de montaña como las de Gualtaminos y Minchones, con pozas naturales de baño.
Qué ver
El edificio principal es la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción, de los siglos XVI-XVII. La ermita de San Antón recuerda a una de las cuatro aldeas fundacionales del municipio, mientras que la ermita del Cristo completa el patrimonio religioso del pueblo. En el centro del casco se abre la Plaza de Aniceto Marinas, de peculiar planta pentagonal y rodeada de soportales, uno de los espacios civiles más característicos de Villanueva de la Vera. El conjunto del casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982, conserva buena parte de la arquitectura tradicional serrana de la comarca, con entramados de madera y balconadas. En el entorno natural destacan las gargantas de Gualtaminos y Minchones, con pozas de baño, y la Cañada de Pajares, donde se localizó el tesoro áureo de la Edad del Bronce.
Fiestas
La fiesta más conocida de Villanueva de la Vera es el Peropalo, celebrada durante los días de Carnaval, desde el domingo hasta el martes, y declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 1965. Su protagonista es un muñeco de trapo y paja con cabeza de madera, el Peropalo, que los llamados peropaleros pasean por el pueblo entre danzas rituales como «la judiá». El martes de Carnaval se celebra un juicio popular que lo condena, y la fiesta culmina al final de la tarde con su quema en la plaza, entre celebraciones. El origen exacto de la tradición no está documentado con certeza: las fuentes recogen distintas explicaciones, desde relatos legendarios sobre un bandido, un recaudador de impuestos o un personaje ajusticiado por delitos relacionados con el adulterio, hasta la hipótesis, defendida por buena parte de la antropología, de que se trate de un antiguo ritual agrario de fertilidad de raíz prerromana, reelaborado con el paso de los siglos. El resto del calendario festivo incluye las fiestas patronales de Santa Ana, el 26 de julio, y la Guitarvera, festival de cultura popular y musical que se celebra en primavera desde el año 2002.