San Blas
Una de las dos fiestas patronales de Riolobos, en honor a San Blas, con las candelas de la víspera y el reparto tras la procesión de los cordones de colores, cada uno con un significado distinto.

Qué es
Riolobos celebra a San Blas como uno de sus dos patronos —junto a Santa Catalina, festejada en noviembre— del 3 al 5 de febrero. Localmente se le conoce con el apodo de «San Blas, el de la cotorina pelá», en alusión a su patronazgo tradicional sobre las enfermedades de garganta. La devoción está documentada desde muy antiguo: los libros parroquiales del Archivo Diocesano de Coria-Cáceres recogen ya en el siglo XVII las cuentas detalladas de una cofradía dedicada al santo en el pueblo.
Historia
Las cuentas de la antigua cofradía de San Blas en Riolobos, conservadas en el Archivo Diocesano de Coria-Cáceres, describen con detalle cómo se organizaba y financiaba la fiesta en el siglo XVII: misa cantada con procesión, sermón encargado a un predicador, cuestación en la ofrenda y la «manada» (recogida comunal de trigo, cebada y centeno que después se vendía para sufragar los gastos), además del adorno del altar y de la imagen del santo. A la parte religiosa se sumaba una vertiente popular ya entonces bien asentada: dançantes con cascabeles acompañados de un tamborilero con flauta y tamboril, reparto de vino y comida entre los participantes, y —consta ya en 1679— la compra de toros para la fiesta, cuya carne se revendía después para recuperar parte del gasto.
Eventos destacados
La víspera, en vez de fuegos artificiales, se celebran las candelas: una hoguera en la plaza en torno a la que se reparten los dulces típicos del pueblo. El día grande, tras la misa solemne y la procesión en honor a San Blas, el mayordomo de la fiesta reparte entre los vecinos los tradicionales cordones de San Blas, cordeles de distintos colores donde cada tono tiene un significado propio —salud, amor, dinero, felicidad— que se lleva consigo como protección hasta la fiesta del año siguiente.
Cómo participar
Los actos se concentran en la iglesia parroquial y la plaza del pueblo, y tanto las candelas de la víspera como la procesión y el reparto de cordones son abiertos a todo el que quiera acercarse a Riolobos esos días. Conviene confirmar el programa exacto de cada edición con el Ayuntamiento de Riolobos.