Virgen de la Soterraña
La fiesta grande de Madroñera: el primer domingo de agosto la imagen de la patrona baja desde su ermita hasta la parroquia, con la mayor afluencia de vecinos y emigrados de todo el año.

Qué es
Las fiestas patronales de Madroñera se celebran el primer domingo de agosto en honor a la Virgen de la Soterraña, patrona del municipio, cuya imagen se venera el resto del año en una ermita a las afueras del pueblo, conocida también como la Ermita Vieja. El nombre «Soterraña» viene del castellano antiguo y significa «lo que está bajo tierra» o subterráneo, en referencia a la cueva donde la tradición local sitúa el origen de esta advocación mariana —una raíz que comparte, con leyenda muy similar, la Virgen del Soterraño de Barcarrota, ya en la provincia de Badajoz—. Es la fiesta grande del calendario festivo madroñero, con la mayor participación del año de antiguos vecinos emigrados que regresan al pueblo para la ocasión.
Historia
Según la tradición oral, entre los siglos XVI y XVII la Virgen se apareció a un pastor que se había refugiado de una fuerte tormenta de nieve y granizo en una cueva de los alrededores; allí le ofreció cobijo y, en agradecimiento por haberlo salvado, le pidió que se levantara en ese mismo lugar una ermita para su culto. De aquel episodio procede también una costumbre que se conserva hasta hoy: llevarse un trozo de laja o pizarra de la cueva de la aparición y colocarlo en el propio tejado como protección frente a las tormentas y el rayo, una práctica que se documenta igualmente en Santa María la Real de Nieva (Segovia), lo que sugiere que la devoción viajó entre ambos lugares por las rutas de la trashumancia.
La ermita que hoy se conserva no es anterior a finales del siglo XVIII, y sustituyó a una construcción más modesta que ya existía a mediados de esa centuria; la imagen de madera de la Virgen que preside el templo data de 1916 y reemplazó a una pintura anterior. El despoblamiento del campo extremeño hizo que la ermita llegara a un estado de notable abandono hacia mediados del siglo XX, y su recuperación —impulsada en buena parte por los propios emigrados madroñeros— fue de la mano de la propia revitalización de la fiesta patronal como punto de reencuentro anual.
Eventos destacados
El acto central de la fiesta es el traslado de la imagen de la Virgen desde la ermita hasta la iglesia parroquial de la Purísima Concepción, donde permanece durante los días de la celebración antes de regresar a su templo habitual. En torno a esta procesión se suceden actos religiosos —misa solemne en honor a la patrona— y festejos populares y lúdicos: verbenas, orquestas y actividades para todas las edades que llenan de gente el pueblo durante ese primer fin de semana de agosto, coincidiendo con las fechas en que más antiguos vecinos regresan de vacaciones.
Cómo participar
Las fiestas se celebran en el casco urbano de Madroñera y en su ermita de las afueras, con la procesión de traslado y la misa solemne como actos abiertos al público; conviene consultar con el Ayuntamiento de Madroñera el programa detallado de cada edición.