Pinofranqueado
Municipio de la comarca de Las Hurdes, en el norte de la provincia de Cáceres, nacido en 1956 de la fusión de dos alquerías y conocido por la fiesta de La Enramá, declarada de Interés Turístico Regional.

Historia
El territorio de Pinofranqueado no nació como un pueblo, sino como un concejo pedáneo dependiente de las tierras de Granadilla, formado por una decena de alquerías dispersas junto a los cursos de agua de la zona —Ovejuela, Sauceda, Encina, Muela, Horcajo, Robledo, Aldehuela, Avellanar, Mesegal y Las Erías—; la referencia documental más antigua data de 1199, cuando un documento real relativo al castillo de Palomero menciona ya Ovejuela, y las siguientes noticias no llegan hasta 1527, en una escritura de actualización de un censo enfitéutico. El conjunto, conocido como concejo de Lo Franqueado, funcionaba como un gran baldío de la villa de Granadilla cuyos pastos se arrendaban a los vecinos de Robledillo. A comienzos del siglo XIX el territorio tomó el nombre compuesto de Pinofranqueado: «Franqueado» por su liberación de la dependencia de Granadilla, y «Pino» por un ejemplar de gran tamaño o por la abundancia de esta especie en la zona. Durante la desamortización decimonónica los vecinos intentaron sin éxito excluir sus tierras comunales del proceso, y el término acabó subastado; una repoblación forestal en 1940 devolvió buena parte de esos montes a titularidad pública, bajo gestión estatal. El núcleo urbano actual es de fundación reciente: se constituyó el 13 de abril de 1956, cuando las alquerías vecinas de El Pino y El Pino Alto se fusionaron administrativamente para formar la actual cabecera municipal.
Dónde está
Pinofranqueado se sitúa en el norte de la provincia de Cáceres, en la comarca y Mancomunidad de Las Hurdes, dentro del partido judicial de Plasencia, a 449 m de altitud. Su extenso término municipal, de 146,84 km², limita con ocho municipios: Nuñomoral al norte; Casar de Palomero, Santa Cruz de Paniagua y Torrecilla de los Ángeles al sur; Caminomorisco al este; y Robledillo de Gata y Descargamaría al oeste, además de Agallas, ya en la provincia de Salamanca. Además del núcleo cabecera, el municipio agrupa una decena de alquerías tradicionales: Aldehuela, Avellanar, Castillo, Las Erías, Horcajo, Mesegal, Muela, Ovejuela, Robledo y Sauceda (una undécima, El Moral, quedó despoblada). Por el término discurre el río de los Ángeles, afluente del Alagón.
Qué ver
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encina, de los siglos XVII-XVIII, es el principal edificio religioso del núcleo cabecera, junto con la ermita del Cristo de la Salud. En el paraje conocido como el Tesito de los Cuchillos se conservan grabados rupestres de época neolítica, entre los petroglifos más destacados de Las Hurdes. En la alquería de Ovejuela, la más antigua documentada del municipio, se hallan las ruinas del antiguo convento franciscano de los Ángeles. El gran atractivo natural de la localidad es su piscina natural sobre el cauce del río de los Ángeles, considerada la mayor de toda la comarca de Las Hurdes, rodeada de arbolado y con un paseo fluvial de un kilómetro; a unos 15 km, ya en el término de Casar de Palomero, se encuentra la conocida Chorrera de la Meancera, otra piscina natural muy visitada desde Pinofranqueado por su cercanía.
Fiestas
La fiesta más singular del municipio es La Enramá, declarada de Interés Turístico Regional en 1996 y celebrada el último domingo de agosto, en torno a la festividad de San Bartolomé (San Bertol, el 24 de agosto). De origen incierto pero con más de un siglo de historia, consiste en un emparejamiento ritual y temporal de los mozos y mozas solteros del pueblo mediante sorteo: cada moza prepara una «enramá» (un pequeño ramillete de flores silvestres y juncos) que coloca en la solapa del mozo que le ha correspondido, tras la ronda que este le dedica al son del tamboril; la fiesta culmina con el baile de la «jota del arco», en la que las parejas, entrelazando los brazos, forman un arco bajo el que pasan una a una hasta completar un círculo alrededor de la iglesia. El calendario festivo local se completa con las fiestas patronales del Cristo de la Salud y de la Virgen de la Encina, además de las celebraciones propias de cada alquería.