Madrigalejo
Municipio de las Vegas Altas, en el extremo sur de la provincia de Cáceres, conocido por ser el lugar donde murió el rey Fernando el Católico en 1516.

Historia
El término de Madrigalejo conserva restos de población prehistórica y romana: dos verracos de granito de tradición vetona (siglos III-II a.C.), hallados en la vega del Ruecas junto a un antiguo oppidum, y una estatua romana de mármol blanco de Diana cazadora, ambas piezas conservadas hoy en el Museo de Cáceres. A un kilómetro y medio del pueblo, en el paraje de El Tesoro, se descubrieron en 1886 los restos de una villa romana con pavimento de mosaico. Durante la Edad Media el lugar dependió de la jurisdicción de Trujillo. Madrigalejo debe su lugar en la historia de España a un episodio muy concreto: el 23 de enero de 1516, el rey Fernando el Católico, ya gravemente enfermo tras detenerse a orar en el monasterio de Guadalupe camino de Andalucía, tuvo que interrumpir su viaje en Madrigalejo y se alojó en la llamada Casa de Santa María, una propiedad de los monjes jerónimos del Real Monasterio de Guadalupe. Allí, entre las tres y las cuatro de la madrugada de ese día, murió a los 63 años, tras haber modificado poco antes su testamento para nombrar regente de Castilla al cardenal Cisneros y heredero de la Corona a su nieto Carlos, el futuro emperador Carlos V. La Casa de Santa María, declarada Bien de Interés Cultural (categoría Monumento) en 1980, conserva una gran sala con techumbre de madera sobre la que se colocaron después un escudo de los reinos de Castilla y Aragón en azulejería de Talavera y un mapa de América, junto con una lápida que recuerda el suceso. Por este hecho, Madrigalejo mantiene un hermanamiento con Sos del Rey Católico (Zaragoza), localidad natal del monarca.
Dónde está
Madrigalejo se sitúa en el extremo sur de la provincia de Cáceres, en la comarca de las Vegas Altas —de hecho, el único municipio cacereño de esta comarca, cuyo resto de localidades pertenece a la provincia de Badajoz—, dentro del partido judicial de Logrosán. Su término municipal, de 100,81 km², se extiende a 294 m de altitud sobre una amplia penillanura regada por el río Ruecas, a cuya margen izquierda se asienta el casco urbano. Limita con Logrosán al norte, Navalvillar de Pela al este, Acedera al sur y Zorita al oeste; los cuatro tienen ficha propia en esta guía.
Qué ver
El principal monumento histórico de Madrigalejo es la Casa de Santa María (ver Historia), Bien de Interés Cultural y lugar de la muerte de Fernando el Católico. La iglesia parroquial de San Juan Bautista, de comienzos del siglo XVI, conserva en su interior un retablo plateresco. A las afueras del casco urbano se levanta la ermita de la Virgen de las Angustias, de estilo barroco (siglo XVIII) y sede de la patrona de la localidad. El patrimonio arqueológico del municipio —los verracos vetones, la Diana romana y los restos de la villa de El Tesoro— se completa así con vestigios de las distintas épocas que han dejado huella en el término (ver Historia).
Fiestas
Las fiestas patronales de Madrigalejo son las de San Juan Bautista, patrón del pueblo, que se celebran el 23 y 24 de junio con procesión, subasta de las andas y actividades populares y deportivas. Entre el 19 y el 22 de agosto tiene lugar la feria de agosto, con conciertos, festejos taurinos, competiciones deportivas y fuegos artificiales. El Jueves de Comadres, antesala del Carnaval con más de dos siglos de tradición, reúne a los vecinos en el paraje de la antigua estación de tren con carrozas, degustaciones y baile popular.