Majadas
Municipio de la comarca de Campo Arañuelo, en la provincia de Cáceres, a orillas del río Tiétar, con la iglesia renacentista de San Salvador y el mayor Museo de Historia de la Computación de España.

Historia
El origen de Majadas se remonta a las majadas pastoriles medievales que dan nombre al lugar -- recintos donde los pastores trashumantes recogían el ganado sin asiento fijo, dentro del Sexmo del Campo Arañuelo dependiente de Plasencia. Con el tiempo se documentan tres núcleos de población: Aldeanueva del Campo del Quejigal, junto a la actual dehesa boyal y considerado el asentamiento más antiguo; Las Majadas, el núcleo principal; y Llano del Rincón. El territorio fue durante siglos disputado entre los ganaderos trashumantes de la Mesta y los señores feudales de la comarca por el control de sus pastos, hasta constituirse en municipio propio, integrado desde 1834 en el partido judicial de Navalmoral de la Mata. El apellido «de Tiétar» se sumó al nombre en 1919 por un motivo curioso y bien documentado: al extraviarse un envío de muebles remitido por un vecino desde Mérida, que llegó por error al homónimo municipio de Miajadas, aquel encargó sobres con el membrete «Majadas de Tiétar» para evitar que se repitiera la confusión, uso que acabó consolidándose como nombre oficial. A lo largo del siglo XX la población creció con fuerza -- de 518 habitantes en 1900 a más de 1.300 en las décadas de 1950 y 1960 -- antes de iniciar un descenso que las últimas décadas han revertido en parte gracias a la inmigración.
Dónde está
Majadas es un municipio de la comarca de Campo Arañuelo, en el nordeste de la provincia de Cáceres, dentro del partido judicial de Navalmoral de la Mata, cuya cabecera queda a unos 25 km. Su término municipal, de 51,96 km², se asienta a 264 m de altitud en el valle del río Tiétar, que delimita el municipio por el norte, sobre un paisaje de dehesas y majadas que da nombre al lugar. Limita con Jaraíz de la Vera al norte, al otro lado del río; Casatejada al este; Toril al sur; y Pasarón de la Vera y Tejeda de Tiétar al oeste. El municipio conserva una dehesa boyal de unas 800 hectáreas, en su mayor parte de secano.
Qué ver
El principal edificio del municipio es la iglesia parroquial de San Salvador, construida en dos fases: el ábside, semioctogonal y de estilo renacentista, de mediados del siglo XVI, con mampostería reforzada con sillares de granito en las esquinas y los contrafuertes -- posiblemente promovido por el obispo placentino Gutierre de Vargas y Carvajal o su sucesor Pedro Ponce de León, aunque ningún escudo heráldico lo confirma --; y la nave, de tres tramos, reconstruida entre 1885 y 1887 sobre otra anterior de mayor tamaño y en mal estado. La torre, de planta casi cuadrada, guarda una escalera de caracol tallada en piedra. En la sacristía y en la nave se conservan dos lienzos, «El Martirio de San Mauricio y la legión tebana» y «La Gloria», que sirvieron originalmente de puertas -- anverso y reverso -- de un altar relicario del cercano monasterio de Yuste, de donde llegaron a Majadas tras la desamortización eclesiástica de 1820. La tradición, recogida ya por Pascual Madoz a mediados del siglo XIX, atribuía «La Gloria» a Ticiano, pero la investigación de Vicente Méndez Hernán y Juan Manuel Ramos Berrocoso (1999) identificó en el lienzo una firma en azul, «Cajés», que apunta al pintor real de origen italiano Patricio Cajés (1567-1612) como autor de ambas obras. Majadas alberga además, en el Camino de Toril, el Museo de Historia de la Computación, el mayor de España en su género, con más de 500 máquinas -- ordenadores y videoconsolas, muchas operativas -- distribuidas en 1.400 m², junto con biblioteca especializada y taller de restauración.
Fiestas
Las fiestas patronales, dedicadas a San Sebastián, se celebran el 20 de enero, con el tamborilero anunciando la fiesta, la hoguera, la procesión y la tradicional Danza de los Palos, acompañadas de perrunillas y aguardiente. El segundo fin de semana de mayo se celebra la Fiesta de la Encina, de carácter medioambiental, con plantación de árboles y un homenaje a la centenaria encina conocida como «la Valeriana». El 8 de septiembre son las Fiestas del Toro, con capeas de tres novillas muy seguidas por los jóvenes del pueblo organizados en peñas. El calendario festivo se completa con el Carnaval y los Calvotes, la salida al campo del fin de semana de Todos los Santos.