Torrecillas de la Tiesa
Municipio de la comarca de Trujillo, en la provincia de Cáceres, con el castro celta de la Coraja, el rollo renacentista y la venerada Virgen de las Tres Manos.

Historia
El territorio de Torrecillas de la Tiesa estuvo habitado ya en época prerromana por los vetones, que dejaron un castro amurallado en el paraje de la Coraja, fechado entre los siglos V y IV a.C., y la cercana necrópolis de El Tercio, con cerca de setenta enterramientos documentados. Restos de sepulturas visigodas dispersas por el término confirman la ocupación continuada del lugar tras la caída de Roma. La zona, integrada en el alfoz de Trujillo bajo dominio musulmán desde el siglo VIII, pasó a manos cristianas con la Reconquista, y en 1430 la aldea alcanzó el rango de villa. En 1558 Felipe II autorizó la venta de varias poblaciones de la jurisdicción de Trujillo, y al año siguiente, 1559, Torrecillas de la Tiesa se convirtió en señorío al ser comprada por Diego Pizarro Hinojosa por 16.000 maravedíes por cada uno de sus 55 vecinos; en 1762 la jurisdicción volvió a cambiar de manos, adquirida por Martín Villanueva por 1.981.446 maravedíes de vellón. Durante la guerra de la Independencia (1808-1814) el pueblo sufrió saqueos y la destrucción de sus templos; la abolición de los señoríos por las Cortes de Cádiz en 1811 lo convirtió en municipio constitucional. A mediados del siglo XIX el Diccionario de Madoz recogía 602 habitantes, cifra que la localidad ha superado hoy gracias a un repunte demográfico poco habitual entre los municipios pequeños de la comarca.
Dónde está
Torrecillas de la Tiesa es un municipio de la comarca de Trujillo, en el centro de la provincia de Cáceres, integrado en la Mancomunidad Integral Comarca de Trujillo y en el partido judicial de Trujillo. Su término municipal, de 140 km² y relieve predominantemente llano, se asienta a 510 m de altitud. El río Almonte marca buena parte del límite norte, compartido con Jaraicejo y Deleitosa, mientras que el río Tozo cruza el centro del territorio y queda represado en el embalse del Tozo. Limita con Trujillo al oeste, Aldeacentenera al este, Madroñera al sur, y Jaraicejo y Deleitosa al norte; de estos cinco vecinos, todos menos Madroñera tienen ya ficha propia en esta guía. La localidad más grande cubierta en esta guía más próxima es Trujillo, cabecera de la comarca, a unos 22 km por carretera. Desde 2020, buena parte del extremo suroeste del término está ocupado por la planta fotovoltaica Francisco Pizarro, de Iberdrola, con 1.100 hectáreas y unos 553 MW de potencia, una de las mayores de Europa.
Qué ver
El principal edificio religioso es la iglesia parroquial de Santa Catalina, construida a finales del siglo XV. En el centro del pueblo se conserva el rollo o picota, de estilo renacentista y granito berroqueño, mandado levantar por Diego Pizarro Hinojosa como símbolo de la jurisdicción propia recién adquirida por la villa. A varios kilómetros del núcleo urbano, cerca del límite con Aldeacentenera, se encuentra el castro celta de la Coraja (siglos V-IV a.C.), un poblado amurallado con muros de pizarra donde se han hallado cerámicas y elementos metálicos, junto a la necrópolis de El Tercio.
Fiestas
Las fiestas patronales, conocidas como fiestas de Guadalupe, se celebran del 6 al 11 de septiembre en honor a la Virgen de los Remedios, patrona del pueblo, cuya imagen —de los siglos XVI-XVII y con solo el rostro y las manos talladas— es conocida popularmente como la Virgen de las Tres Manos por poseer, de forma singular, tres manos. El calendario festivo incluye también el Día del Labrador, el 22 de febrero, en recuerdo del milagro de 1944: tras una novena de nueve días rogando por la lluvia en plena sequía, una nevada sorprendió a los vecinos y salvó las cosechas.