Palacio de Sotofermoso
Antigua fortaleza templaria y abadía cisterciense convertida en palacio renacentista de los duques de Alba, con patio mudéjar y jardín histórico.

Qué es
El palacio de Sotofermoso, en Abadía, fue en origen una fortaleza templaria y, hacia los siglos XII-XIII, una abadía cisterciense —de la que toma nombre el propio pueblo—. Pasó a la Casa de Alba a mediados del siglo XV: Fernán Álvarez de Toledo, antepasado de los duques, inició hacia 1444 su transformación en casa-fortaleza, y ya en el siglo XVI Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III duque de Alba (1507-1582), lo reformó como palacio y mandó crear su célebre jardín renacentista. Durante el siglo XVI el conjunto fue un centro cultural y literario de primer orden, frecuentado por poetas como Garcilaso de la Vega y Lope de Vega, y llegó a recibir a los Reyes Católicos, a Juana la Loca y a Felipe II. Perteneció a la Casa de Alba hasta comienzos del siglo XX.
Arquitectura y jardín
El edificio, de planta cuadrada, se organiza en torno a un patio mudéjar de dos alturas con doble galería de cinco arcos por lado —los inferiores de herradura apuntada, mudéjares, del siglo XVI— y escudos heráldicos de los Alba en las esquinas. El jardín renacentista original combinaba arquitectura, escultura, pintura, estucos y juegos de agua; hoy se conserva muy deteriorado, aunque perdura la estatua de Andrómeda como testimonio de aquel conjunto.
Protección y visita
Declarado monumento histórico-artístico por decreto del 3 de junio de 1931 y protegido como Bien de Interés Cultural (referencia RI-51-0000491), el palacio y sus jardines pueden visitarse con horario reducido, gestionado por el Ayuntamiento de Abadía a través de la Casa de la Cultura.