San Martín de Trevejo
Municipio de Sierra de Gata, en el extremo noroeste de la provincia de Cáceres, conocido por hablar a fala (mañegu), lengua propia de raíz galaico-portuguesa declarada Bien de Interés Cultural, con la iglesia de San Martín de Tours y el convento de San Miguel.

Historia
El origen de San Martín de Trevejo se remonta a la repoblación cristiana de la Sierra de Gata iniciada tras la conquista de Coria por Alfonso VIII de León a finales del siglo XII: su hijo Fernando II continuó la repoblación de la comarca desde Ciudad Rodrigo con colonos procedentes de los antiguos reinos de León y Galicia, y la zona quedó bajo la Orden de San Juan de Jerusalén, que recibió el territorio en 1184 y organizó la localidad como aldea dependiente de la Encomienda de Trevejo —cuyo castillo, hoy en el término vecino de Villamiel, dio nombre al pueblo—. Se llamó originalmente San Martín de los Vinos, por su tradición vitivinícola, y tomó el actual «de Trevejo» tras recibir fuero propio en 1230; fue capital del Corregimiento de Jálama y sede del comendador de la Orden hasta 1826, y perteneció a la provincia de Salamanca y a la diócesis de Ciudad Rodrigo hasta la reorganización provincial de 1833. De aquel poblamiento medieval con colonos leoneses y gallegos nació a fala (mañegu, en su variante local), la lengua propia del valle del Jálama de raíz galaico-portuguesa, declarada Bien de Interés Cultural en 2001. El casco urbano, de trazado y arquitectura tradicional bien conservados, es Conjunto Histórico-Artístico, y el pueblo ingresó en 2019 en la asociación Los Pueblos Más Bonitos de España.
Dónde está
San Martín de Trevejo es un municipio de la comarca de Sierra de Gata, en el extremo noroeste de la provincia de Cáceres, integrado en la Mancomunidad de Sierra de Gata y en el partido judicial de Coria. Limita con Eljas al norte, con El Payo (ya en la provincia de Salamanca) al noreste, con Acebo al este, con Villamiel al sur y con Valverde del Fresno al oeste. Su término municipal, de 23,82 km², se asienta a 612 m de altitud a los pies del monte Jálama (1.492 m), en un valle recorrido por arroyos canalizados que bajan de la sierra y cruzan varias calles del pueblo camino de las huertas, y en cuyas inmediaciones discurre el río Eljas. De los municipios limítrofes, solo Villamiel y Acebo tienen ficha propia en esta guía; Coria, el municipio con partido judicial más próximo, queda a unos 50 km, y la capital, Cáceres, a unos 120 km.
Qué ver
El monumento principal es la iglesia parroquial de San Martín de Tours, de tres naves, reconstruida entre los siglos XVI y XVII sobre un templo anterior, con una torre-campanario independiente de sillería granítica que luce un escudo imperial y que conserva en su interior obras atribuidas al pintor renacentista Luis de Morales «El Divino». A las afueras, camino del monte, se encuentra el convento de San Miguel, cuya fundación franciscana la tradición local remonta a un consejo del propio San Francisco de Asís y que una bula del papa Nicolás V eximió en 1452 de la jurisdicción del obispo de Ciudad Rodrigo; hoy funciona como hospedería. El casco urbano, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva casas señoriales blasonadas como la Casa del Comendador, calles empedradas con canales de agua corriente —los «arroyus»— y balconadas de madera típicas de la arquitectura serragatina. En una calle próxima a la Plaza Mayor se exhibe, en una vitrina, una estela de guerrero del Bronce Final, del tipo decorado propio del suroeste peninsular, hallada en 1982 en la finca de Los Herraderos.
Fiestas
La fiesta patronal es San Martiñu (San Martín de Tours), el 11 de noviembre, con misa cantada, procesión del santo y cata de los vinos nuevos en las bodegas del pueblo, acompañada de puestos y del desfile de gigantes y cabezudos. El 3 de mayo se celebra La Cruz Bendita, patrona local, cuya imagen del Cristo sale en procesión desde la ermita de su nombre hasta la iglesia parroquial. A mediados de agosto tienen lugar las fiestas de verano, y a mediados de septiembre, la fiesta de la Vendimia, en homenaje a la tradición vitivinícola que dio nombre al pueblo en sus orígenes.