Nuñomoral
Municipio del corazón de la comarca de Las Hurdes, en la provincia de Cáceres, cuya cabecera fue sede de una de las tres factorías sanitarias del Real Patronato de las Hurdes.

Historia
El nombre de Nuñomoral es un topónimo compuesto: «Nuño», un antropónimo, y «moral», de origen discutido —podría derivar del latín relacionado con «morar» (el lugar donde vive o mora Nuño) o remitir al término «moro», dada la presencia árabe documentada en la comarca tras la repoblación de la zona por Alfonso XI—. Se desconoce la fecha exacta de fundación. A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional, entonces conocido como Nuño-Moral, dentro del partido judicial de Granadilla; el censo de 1842 recoge ya 140 hogares y 767 vecinos, y el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Pascual Madoz (1849) describe la alquería cabecera del concejo con apenas 100 habitantes por entonces.
La visita del rey Alfonso XIII a Las Hurdes en junio de 1922, acompañado del médico Gregorio Marañón, dio origen al Real Patronato de las Hurdes. Nuñomoral fue elegido sede de una de las tres factorías sanitarias creadas por el Patronato —junto a las de Caminomorisco y Las Mestas—, la llamada Factoría de El Jordán, cuya construcción comenzó en 1924 según proyecto del arquitecto Amós Salvador Carreras. El conjunto, de planta cuadrada y dos edificios, alojó un puesto de la Guardia Civil (todavía en uso) y un dispensario médico donde ejerció desde 1924 el doctor Mariano Pizarro López, condecorado en 1954 con la Medalla al Mérito Sanitario; el edificio sanitario, hoy muy deteriorado, figura en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra.
Dónde está
Nuñomoral se sitúa en la parte central de la comarca de Las Hurdes, en el valle del río Hurdano, dentro del partido judicial de Plasencia, a 478 m de altitud. Su término, de 94,78 km², limita con cinco municipios: Casares de las Hurdes al noroeste, Ladrillar al noreste, Caminomorisco al sureste, Pinofranqueado al suroeste y Agallas al oeste, este último ya en la provincia de Salamanca. Además del núcleo cabecera, el municipio agrupa las alquerías de Aceitunilla, Asegur, Cerezal, El Gasco, Fragosa (La Fragosa), Martilandrán, Rubiaco y Vegas de Coria; otras dos, Batuequilla y La Horcajada, quedaron despobladas. Por El Gasco, Martilandrán y Fragosa discurre el río Malvellido, que confluye con el Hurdano a la altura de Cerezal.
Qué ver
El principal atractivo patrimonial del municipio está en la alquería de El Gasco, uno de los conjuntos mejor conservados de arquitectura hurdana tradicional —muros de piedra y pizarra sobre el desnivel de la ladera— y sede del Centro de Interpretación de la Vivienda Tradicional Hurdana. Muy cerca se halla el Chorro de la Meancera (o de la Miacera), una cascada escalonada de unos 100 metros de caída considerada una de las más espectaculares de la comarca, y el Volcán de El Gasco, un cráter de unos 50 metros de diámetro y 97.000 m² de superficie declarado Lugar de Interés Científico en 2003: durante décadas se atribuyó a un origen volcánico, pero los estudios más recientes lo interpretan como una estructura de impacto meteorítico, con rocas vitrificadas por la fusión parcial de la pizarra y la cuarcita del lugar. En la alquería de Martilandrán, colgada sobre la ladera, un mirador permite contemplar los meandros del Malvellido y las terrazas de cultivo tradicionales; en Fragosa se conserva otro caserío de arquitectura popular junto al río. En el núcleo cabecera, la sede de la antigua Factoría de El Jordán (ver Historia) es el edificio de mayor interés histórico, junto con la ermita local.
Fiestas
La fiesta local del municipio, en la cabecera, es la de San Blas. Cada alquería mantiene además su propia fiesta patronal: San Antonio en Aceitunilla, la del Cristo en Vegas de Coria, Nuestra Señora de la Asunción en Cerezal, la Virgen de la Inmaculada en El Gasco, la Virgen de la Peña en Rubiaco y Santa Ana, compartida por Martilandrán y Fragosa.