Villanueva de la Sierra
Pequeño municipio de la comarca de Sierra de Gata, en la provincia de Cáceres, cuna de la Fiesta del Árbol de 1805, la primera fiesta medioambiental documentada del mundo.

Historia
El término de Villanueva de la Sierra estuvo poblado ya en época prerromana por un castro vetón, y los parajes de Malpartida de los Llanos y Malpartida de los Jarales conservan restos de asentamientos romanos; dos estelas funerarias de esa época, reaprovechadas después como material de construcción en el Cuartel Viejo, se conservan hoy junto a la plaza. El núcleo actual se formó durante la Reconquista por la agrupación de varias aldeas medievales —documentadas ya en 1077 como Trasga, Los Llanos y Los Jarales— bajo jurisdicción episcopal de Coria: un privilegio real de Alfonso X, fechado en 1261, confirmó a los obispos la jurisdicción perpetua sobre la naciente Aldea Nueva, que obtuvo el título de villa en 1424. En 1582 el hidalgo Alonso Pérez de Loaysa compró la jurisdicción a la diócesis y el pueblo pasó a llamarse Villanueva de Loaysa, nombre que conservó hasta que el topónimo actual se impuso ya en el siglo XVIII. Como en buena parte de la comarca, la emigración a América fue una constante desde el siglo XVI, reforzada en 1609 por la llegada de moriscos expulsados camino de Costa Rica.
Dónde está
Villanueva de la Sierra es un municipio de la comarca de Sierra de Gata, en el norte de la provincia de Cáceres, integrado en la Mancomunidad Sierra de Gata y en el partido judicial de Coria. Limita con Torrecilla de los Ángeles al norte, Hernán-Pérez y Villa del Campo al oeste, Pozuelo de Zarzón al sur y Santa Cruz de Paniagua al este. Su término municipal, de 43,62 km², se asienta a 524 m de altitud en el valle de Tralgas, que forma junto con Hernán-Pérez y Torrecilla de los Ángeles y que constituye el valle más oriental de la Sierra de Gata. El paisaje está dominado por el olivar, cultivo prácticamente único en la actualidad en unas 2.000 hectáreas, que sostiene la almazara cooperativa Dios Padre, único molino en activo de lo que fue un pueblo de fuerte tradición aceitera. La localidad más grande cubierta en esta guía más próxima es Coria, cabeza de comarca y de partido judicial, a unos 30 km.
Qué ver
El edificio principal del municipio es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, con un retablo mayor barroco. La ermita de Dios Padre, con vistas panorámicas sobre la sierra, y el pósito, antiguo depósito de grano también del siglo XVI, completan el patrimonio religioso y civil del casco urbano; junto a la plaza se conservan además dos estelas funerarias romanas procedentes del paraje del Cuartel Viejo. En el patio del colegio público se levanta el monumento a Inocencio Rubio, estatua de bronce a tamaño natural obra del escultor valenciano Mariano Benlliure, costeada por su padre en memoria de este vecino del pueblo, muerto en 1921 con 21 años en el combate de Zoco el Had, durante la guerra de Marruecos. El pueblo conserva también un magnolio declarado árbol singular de Extremadura.
Fiestas
Villanueva de la Sierra es conocido sobre todo por su Fiesta del Árbol, considerada la primera fiesta medioambiental documentada del mundo: el 26 de febrero de 1805, martes de carnaval, el párroco Ramón Vacas Roxo y los alcaldes del pueblo convocaron a los niños de la escuela para plantar álamos en el Ejido y la Fuente de la Mora, en una jornada festiva de tres días con baile de tamboril y caldereta que quedó recogida en el Semanario de Agricultura y Artes para Párrocos. La Diputación de Barcelona reconoció en 1971 esta celebración como la más antigua del mundo en su género, y en 2017 fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de bien inmaterial; desde entonces se sigue celebrando cada martes de carnaval con la plantación de nuevos árboles por parte de vecinos, autoridades y asociaciones. El calendario festivo local se completa con las fiestas patronales de Santa Julita y San Quirico, los días 16 y 17 de junio.