Cilleros
Villa de la comarca de Sierra de Gata, en el norte de la provincia de Cáceres, en las estribaciones de la sierra de Santa Olalla, con un término municipal fronterizo con Portugal a través del río Erjas.

Historia
Tras la reconquista de la zona, Alfonso IX de León concedió en 1227 a Salvaleón —una antigua cabecera de término hoy desaparecida como núcleo propio, en la actual Sierra de Gata— un fuero similar al de Coria; Cilleros formaba entonces parte de ese término, junto con Valverde de la Sierra, Genastrosa y Navasfrías. La Orden de Alcántara impulsó el crecimiento de la aldea de Cilleros en el siglo XIII: en 1267 el maestre García Fernández Barrantes le concedió beneficios de propiedad, y el 20 de octubre de 1306 el maestre Gonzalo Pérez Gallego le otorgó el título de villa. En el siglo XV, Salvaleón perdió peso y la cabecera de la encomienda a la que pertenecía Cilleros pasó a Eljas. A principios del siglo XVI catorce cilleranos emigraron a América pese a las penurias económicas de la zona, y en 1566 se le retiró a la villa el privilegio de jurisdicción civil y criminal de primera instancia por corrupción de las autoridades locales, pasando a depender del partido de Gata. En el siglo XVII, durante la guerra de Restauración de Portugal, Cilleros quedó desprotegido al trasladarse las guarniciones de la sierra a defender Alburquerque, y sus vecinos tuvieron que formar milicias improvisadas; en 1665 un centenar de jinetes restauracionistas portugueses llegó a inspeccionar la villa, pero se retiró al encontrarla bien defendida.
Dónde está
Cilleros se sitúa en el norte de la provincia de Cáceres, en la comarca y mancomunidad de Sierra de Gata, dentro del partido judicial de Coria, en las estribaciones de la sierra de Santa Olalla. Limita con Villamiel al norte, con Hoyos y Perales del Puerto al noreste, con Moraleja y Vegaviana al este, con Zarza la Mayor al sur, con Valverde del Fresno al noroeste y con el municipio portugués de Idanha-a-Nova al oeste, del que le separan el río Erjas y la rivera de Basadiga. Su término municipal, de 208,2 km² —uno de los más extensos de la provincia—, se asienta a 481 m de altitud sobre un paisaje de olivares, viñedos, robledales y alcornocales, regado además por los arroyos de Martín-Albarrán, Tinajas, Cicallos y Campillo y por más de 60 fuentes perennes.
Qué ver
El edificio religioso principal es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Apóstoles, cuyas obras arrancaron hacia 1555 bajo la dirección del arquitecto Pedro de Ybarra: conserva un retablo mayor barroco del siglo XVIII presidido por una imagen sedente de la Virgen del siglo XIII, y una escultura de San Pedro que la tradición local atribuye al escultor sevillano Juan Martínez Montañés. La Casa Consistorial, de 1789, se debe al arquitecto Manuel Martín Rodríguez. Junto a la Plaza Mayor se levanta la ermita de la Virgen del Carmen, con un retablo neogótico, y cerca de la parroquia la ermita de San José, con retablo barroco. A las afueras se encuentra el santuario de la Virgen de Navelonga, patrona de la localidad, ampliado en 1695 con una hospedería. El Museo Etnográfico municipal recrea la vida rural cillerana de las décadas de 1940 y 1950.
Fiestas
Las fiestas patronales de Cilleros son las de San Blas, el 3 de febrero, con misa y procesión acompañadas de escopeteros, charangas y coplas al santo, además de degustaciones de aguardiente y dulces tradicionales. El domingo siguiente a la Pascua de Resurrección se celebra la romería de la Virgen de Navelonga, patrona de la villa, con procesión, subasta de andas, ofrenda de flores, bailes típicos y comida campestre. El 15 de agosto, festividad de Nuestra Señora de Agosto, se completa el calendario festivo local con actividades deportivas y culturales.